ONU valora migración en Chile y hace llamado a dejar los prejuicios

En el marco del debate legislativo sobre una nueva ley se produce la visita a Chile de Pablo Ceriani, argentino funcionario de Naciones Unidas. En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile abordó los principales temas que se deben tener en cuenta a la hora de estar a la altura de un proceso migratorio, tal como el que está ocurriendo en el país. Eso incluye responsabilidad en los políticos y en los medios de comunicación. Estos últimos, afirmó, “pueden ser vectores de la cohesión o vectores de la xenofobia y el conflicto”.

Aterrizará este lunes en el aeropuerto de Santiago y estará este martes en el Congreso Nacional para seguir con atención el debate sobre una nueva regulación para migrantes en Chile. Se trata de Pablo Ceriani, vicepresidente del Comité de Derechos de Trabajadores Migrantes de Naciones Unidas.

En conversación con este medio afirmó que su visita también se da en las vísperas a la celebración del Día Internacional de los Derechos de Personas Migrantes, que está fechado el 18 de diciembre.

Pero el tema central, insistió, es el de una nueva ley que esté a la altura del fenómeno social que se vive en el país. “Un nuevo proyecto vendría a saldar una deuda de nuestras democracias, que significa superar una legislación aprobada en época de dictadura militar”, dijo.

Asimismo, indicó que Chile debe avanzar hacia los acuerdos que se han suscrito en el contexto de Mercosur y Unasur; que tienen que ver con facilitar que los migrantes tengan un permiso de residencia y que no sean irregulares, porque aquello “obstaculiza que tengan un trabajo decente y eso repercute negativamente en las familias y en la sociedad”.

De esta manera, expresó que garantizar derechos como salud y educación mejora la calidad de vida de toda la población, no solo de aquellos que llegan a residir en el país.

“Lamentablemente el tema migratorio muchos países se ve desde un lugar cargado de prejuicios y de falsas representaciones en el sentido de que, si reconocemos los derechos, el país receptor se perjudica. Y todo lo contrario. Las experiencias a nivel mundial dan cuenta de lo opuesto”, manifestó.

El funcionario de Naciones Unidas también declaró que es de suma importancia que los países de Latinoamérica tengan políticas públicas que no asocien el proceso migratorio a un tema de seguridad, sino que le aporte lo que él describe como “mirada social”.

En ese sentido, agregó que la consigna para una República es el “cómo respondo”, puesto que casi ningún país logra detener la migración, por lo que el tema es la gestión de ésta.

Los sirios chilenos y el uso del lenguaje

Sobre el caso de las familias sirias que fueron recibidas en Chile y que al final pidieron que los reubicaran en otro lugar, Ceriani explicó que esto también ha ocurrido en Uruguay y Argentina. Concluyó así que “no basta con dejarlos entrar y darles una protección inmediata. Hay que planificar”. Esto significaría brindar acceso a condiciones de trabajo y hacer hincapié en el aprendizaje del idioma.

“En términos generales lo que hemos observador con el plan de reasentamiento de población Siria, es una medida positiva, pero con cierta debilidad que deben llevar a una reformulación para que esas personas accedan a una batería de recursos sociales, acompañamiento del Estado que es el que tiene la responsabilidad central”, dijo.

Y algo fundamental para que se dé este proceso es el lenguaje que utilizan los personajes políticos, que muchas veces observan el fenómeno como una herramienta de uso político, y tienden a asociarla con aspectos negativos como el narcotráfico. Ahí se produce un problema en lo que se transmite.

“Cuando uno vincula migración con delincuencia o con otro fenómeno complejo, inmediatamente se transfiere un mensaje en la población que es muy difícil de erradicar. Aún si los datos prueban que esa relación no existe, que la respuesta a la criminalidad no va por ahí, aun así en parte de la población queda, ingresa en una porción de la sociedad en cosa de segundos”, añadió.

Entonces, según Pablo Ceriani, la responsabilidad recae en otros agentes además del mundo político.

“Los medios de comunicación pueden ser vectores de la cohesión o vectores de la xenofobia y el conflicto. Está en ellos y en los actores políticos sobre cuál de esos dos roles quieren asumir”, terminó.

Cabe destacar que el llamado de atención a los medios de comunicación también surge a partir de la identificación de la nacionalidad de un ciudadano que hace unos meses fue diagnosticado con la enfermedad de la lepra.

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